Mostrando entradas con la etiqueta fragmentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fragmentos. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de enero de 2013

Un espejo de especulaciones... (FRAGMENTOS XL...)


2
Primer escalón:
tortura inenarrable de ser la primera vez que violaras el  espacio vital del otro, ese que no eres tu, que es el ello, la dualidad del ser, la desdoblez de la nada, lo sin vida que repta desde la vida protozoaria hasta los protocolos de los pasillo de corbata en el estercolero. La narración de la supervivencia, la delimitación del espacio que abarcas, el desfogue de las ansias de estar primero antes que nadie, el umbral del nacimiento y los portones del infierno. Una y otra vez le ordenas a la pierna izquierda que avance, que de el primer paso, que haga el esfuerzo de subir el primer peldaño, que no se quede estática pegada al piso candente, que movilice todas sus partes y avance, sin retroceso, sin voltear atrás, sin mirar a la historia, sin recordar los anales, desechando los archivos, !Vamos! sera un esfuerzo por los de tu clase, los que han estado siempre abajo, que nunca se han atrevido a dar ese paso fundamental, a brincar las trancas, desamarrar los frenos, liberar los lastres, desguancijar los engranajes, reventar las cadenas. Ser uno consigo mismo, darle duro y preciso al abominable otro que no eres, y que te han hecho creer que es tu reflejo en el espejo bruñido, vaporoso, lleno de sarro. Speculum, un espejo de especulaciones. ¿Soy el agredido o el agresor? ya no importa. Es fundamental hoy dar ese avance, subir sin arrepentimientos ni jaculatorias. Llegar y desarmar la esencialidad de la otredad que ocupa un espacio que te pertenece. ¿Ser o parecer? He ahí la chingadera. El otro disímbolo con sus necesidades tan parecidas: hambre, desolación, miedo, incertidumbre, muerte. Es la teoría del secuestro: hoy disfrutas un vaso de leche; mañana tragas mierda de un balde apestoso. Es tu conciencia la que erradica tu intemporalidad, tu transfugacidad, tu iconoclasia. Ella y solo ella es la que te lleva al paraíso de lo sin vida, a la electricidad de lo inerme, a la perenidad y hermosura del infinito infierno. Soy, en esencia, un ángel terrible que te sacara de tu miseria . ¿Eh, gordito?

Alejandro Espinoza // Libro:  La saga: una noveleta filosofica

viernes, 21 de diciembre de 2012

La prueba de que el hombre no es un ser racional... (FRAGMENTOS XXXIX...)


Le habló del libro que estaba leyendo, sobre el tiempo, y le explicó la diferencia que existe entre el tiempo de los astrónomos y el del hombre. Mientras reflexionaba que nada de todo aquello podía serle útil a Martín sino como mera distracción. Toda consideración abstracta, aunque se refiriese a problemas humanos, no servia para consolar a ningún hombre, para mitigar ninguna de las tristezas y angustias que puede sufrir un ser concreto de carne y hueso, un pobre ser con ojos que miran ansiosamente (¿ hacia que o hacia quien?) una criatura que solo sobrevive por la esperanza. Porque felizmente (pensaba) el hombre no esta solo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; no solo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos  y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón  ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que este mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y nos conduce al escepticismo,  al cinismo y finalmente ala aniquilación  Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. Y este mismo renacer de algo tan descabellado, tan sutil y entrañablemente descabellado, tan desprovisto de todo fundamento es la prueba de que el hombre no es un ser racional. 

Ernesto Sabato // Libro: Sobre heroes y tumbas

jueves, 18 de octubre de 2012

Esa es la única finalidad del tiempo.... (FRAGMENTOS XXXVIII...)


Que demonios. Bueno, de todas formas, el tiempo tiene que pasar. Aunque a veces lo haga jodidamente despacio y parezca arrastrarse y arrastrarse como si pesara una tonelada y se te colgara como un mono. Como si fuera a chuparte toda la sangre o a retorcerte las tripas por dentro. Y en cambio a veces vuela. Simplemente vuela. Y se va a alguna parte, de alguna manera antes de que puedas darte cuenta. Es como si el tiempo, existiera con el solo propósito de humillarte. Esa es la única finalidad del tiempo. Exprimirte. Reventarte. Amarrarte. anudarte y hacerte sentir miserable.
Hubert Selby Jr // Libro: La habitacion

sábado, 15 de septiembre de 2012

Grado de ignorancia... (FRAGMENTO XXXVII...)


 El azar que hace que átomos, monadas y torbellinos se encuentren, es infinito. Ignoramos profundamente la razón de sus movimientos y de su reunión. hasta aquí llega mi materialismo, y por eso puedo darles razón a los tres. Nuestro anfitrión el Actor (quien sigue siendo un poco medieval, a pesar suyo) esta imbuido de realismo sin sospecharlo, y ama a Platon. También nos ha dicho que los movimientos de la marioneta eran causados por una enamorada ideal. Willoughby es mas moderno, es egoísta, ha encerrado el universo en su yo, y quiere que ese yo sea la causa de los movimientos de la muñeca. Usted, Rodion, con su profundo sentimiento religioso, no puede atribuir a los encuentros del universo otro origen que no sea el mismo Dios; también sostiene usted que es el ser Divino quien inspira todos los gestos del juguete. En cuanto a mi, Hylas, confieso humildemente que no lo se, y que me atengo a la materia, porque no puedo ver mas allá de ella. Además, de marioneta a marioneta, ignoro las razones de mis gestos tanto como las mujeres ignoran la de lo suyos, aunque no estemos en el mismo grado de ignorancia 


Marcel Schwob // Libro: Ensayos y Perfiles

miércoles, 8 de agosto de 2012

Una sociedad infraleve: "Aire de Dylan" M.D de B.D... (FRAGMENTOS XXXVI...)



Nunca en la vida, decia Shekhar, se le habia parado el  reloj y queria convertir tan raro suceso en objeto de reflexion seria 
-!No, por Dios! !Reflexion seria! somos artistas jovenes, no hay que maltratarnos- imploro Debora.
Vilnius oyo por primera vez a Debora hablar de artistas jovenes. y le gusto mucho. ¿No era lo que, en efecto, ellos dos eran? En honor a la verdad, eran tambien artistas de la desgana, sin olvidar que eran, ademas, jovenes con ligeras y siempre pasajeros problemas mentales, problemas que se hacian presentes, tanto en el, como en ella, en forma de rafagas. En debora eran breves pero agudas crisis nerviosas que surgian en el momento mas imprevisto. En Vilnius, infiltraciones mentales paternas ya en descenso, pero que venian dandose desde que se inaugurara el tiempo de duelo. Pero a esos problemas los sabian exprimir creativamente e incluso vivir de ellos, de las huellas interesantes que dejaban a veces en sus mentes.     
Aparte de jóvenes artistas de la indolencia, tal  vez eran también o habían empezado a ser una especie de sociedad incipiente. Una sociedad artística de dos, pero que no les extrañaría que abriera caminos y no tardara en crecer. Recordaban vagamente a Marcel Duchamp, que a lo largo de su vida no hizo muchas cosas, pero de vez en cuando hizo alguna. En cierta ocasión, construyó una gota de cristal con aire de París y se la regaló a unos amigos de Nueva York.
   Aire de Paris, la llamó.
   “Como mis amigos tenían prácticamente de todo, les llevé cincuenta centímetros cúbicos de Aire de Paris”, comentaría años después Duchamp.
   Vilnius y Débora habían empezado a ser una sociedad que no se dedicaba a nada en concreto, quizás porque deseaba evitar cualquier posibilidad de fracaso y quizás porque, además, era una sociedad que se sentía atraída por lo infraleve, por todas esas cosas –pensemos en un jabón que resbala, por ejemplo- que son, por un lado, tan indeterminadas y, por otro, tan especificas; son todo al mismo tiempo, como la vida misma.
   Lo infraleve era, para ellos, el roce de unos pantalones al caminar, un dibujo al vapor de agua, un vaho sobre el cristal de una ventana. Mientras Shekhar intentaba reflexionar sobre la desproporcionada tragedia y misterio de su reloj parado, a Vilnius le pareció que Débora y él, después de su paso por la Bernat, no sólo podían empezar a considerarse una sociedad infraleve, sino que, en homenaje a Duchamp, esa sociedad podía llamarse Aire de Dylan, lo que les permitiría imaginarse a sí mismos como una gota de cristal que contendría la esencia de su época, el aire de su tiempo, del nuestro,  de un tiempo ligado en arte al mundo de Bob Dylan, creador escurridizo y hombre de tantos personajes y personalidades.
 No faltarian en los dias sucesivos aquellos que les preguntarian seguramente si es que no hacian nada y se pasaban el dia con los brazos cruzados. Cuando los preguntaran, contestarian, en plan infraleve, como Duchamp -Mais que voulez-vous? jen'ais plus d'idees- (¿Que quiere? Ya no tengo ideas.) Solo que ellos lo dirian en plural y con energia propia: 
-¿Y que quiere usted que le digamos? No tenemos ideas.
-¿Ninguna?
-!Oh, monsieur! Tenemos una al dia. Es suficiente para nosotros, que somos infraleves, aire del tiempo, leve pasion grande, Aire de Dylan.

Enrique Vila-Matas // Libro: Aire de Dylan

martes, 24 de julio de 2012

¿Qué es el amor?... (FRAGMENTOS XXXVI...)



¿Qué es el amor? En primer lugar es la pérdida del peso, luego la sensación ligera, segura, de un vuelo directo; es el tormento que lo invade y cubre todo como una cúpula gigantesca; es detestar las separaciones; es un estrecho sobre cerrado, es una angustia infinita junto a una generosidad ilimitada; es la velocidad incalculable de un bólido y la inmovilidad de un muerto; la fijeza, la desesperación, la duda, la decadencia, la alegría extrema, sin lindes, la alegría que te hiere y te clava en tu sitio, alegría inmensa. Fe sin verificación, admiración vivificante. Es fuerza inagotable, fuerza incansable, fuerza en bloque; es la ternura de una piel suave, es la voluntad del diamante, el deseo del hierro noble, grave, rudo, hierro lavado de sangre caliente, de sangre clara y rápida, pura como un torrente cargado de piedras lavadas y alimentado de agua de las cimas nivosas. Es el dolor de lo incomparable, es el dolor de la división, la desesperación del paso del tiempo, la conciencia amarga de la imposibilidad de fijar la instantaneidad suprema. Es la plenitud del reposo, la negación del deber. Es el deseo insaciable de abrumar con dones mágicos, es un lecho llano, elástico, a la sombra del gran árbol que se inclina sobre ti; es la pequeña luna luminosa que lo promete todo. Y, en fin, es el cielo, que abre sus grandes brazos para cubrirte con su profundo azul, bañándote con su azul consolador, su envolvente azul, que permite que hasta un herido de muerte respire

Gala Dali // Libro: La vida secreta

domingo, 15 de julio de 2012

A.M.O.R. [28] ... (FRAGMENTOS XXXV...)



Amor insobornable, devoto e indefenso. Amor sin cuerpo, ni esperanza, ni plan. Amor a solas siempre, y en silencio. Amor que se alimenta de sí mismo y encuentra coincidencias en la primera historia de amor que se le cruza. Amor desestimado y hasta cómico para cualquier adulto que atine a descubrirlo. Amor tierno que nada entiende de ternura porque se mira grave, cuando no trágico. Amor a todas luces imposible y no obstante resulto a respirar. Amor entre rendijas; clandestino, tenaz, escurridizo. Amor que se propone sobrevivir al tiempo y a la distancia para cruzar un día, victorioso, el umbral de la mayoría de edad y demostrarse así capaz de cualquier cosa. Amor que da vergüenza y orgullo al propio tiempo. Amor sin restricciones de la imaginación, dueño de alas tan anchas que apenas caben dentro de los sueños. Amor al otro lado de la barda, extranjero ante todos, minoría aplastante. Amor que se encarama en la cabeza y nos tapa los ojos con la vena tiránica de un redentor metido a lazarillo. Amor que imita todo cuanto cree que pueda parecerse al amor verdadero, pues se teme ilegítimo y se quiere infinito. Amor que nos perturba si buscamos la calma y nos calma si estamos perturbados. Amor sin nombre que de noche nos nombra y de día se esconde tras la sonrisa ingenua de quien cree haber dejado atrás la ingenuidad tan sólo porque aprendió a fingirla. Amor cobarde que se quiere valiente y está dispuesto a todo menos a revelarse a quien ama. Amor que llora a solas y en secreto, que antepone el secreto a sus demás apremios y pospone la vida por continuar en secreto. Amor que abre la boca cuando se ha hecho muy tarde y sólo queda espacio para añoranza. Amor que fue añoranza desde la hora misma de su alumbramiento, y hacia allá se dirige irremisible. Amor siempre rendido, caído del cielo al limbo por obra y graca de una deidad distante que nos entrega así, sin manual de instrucciones ni mucho menos póliza de garantía. Amor desobediente. Amor mandón.. Amor de nadie más. Amor de mis entrañas. Amor mío, suyo en la sombra....

Xavier Velasco // Libro: Puedo explicarlo todo

viernes, 1 de junio de 2012

Y Bird seguía tocando amor...(FRAGMENTONS XXXIV...)




Rosie bebía un vaso de ginebra, sentada a los pies de Goldie y a Georgiette le preocupaba que Vinnie se fuera con una de las otras chicas y lo que dirían si se iban… Luego dejo de preocuparle lo que dirían y se limito a mantenerlos lejos de el. Quería que creyesen que era su amante, pero mas que eso, quería que lo fuera de verdad. Aunque solo fuera una vez. Solo eso. Tomo otra anfeta con la ginebra y escucho la música. Tocaba Bird (Charlie Parker) Inclino la cabeza en dirección a la radio y escucho los duros sonidos que se apilaban unos sobre otros, pero sin mezclarse, con ganas de coger a Vinnie de la mano. Unos sonidos muy hermosos y extraños (lo mismo que las anfetas, la yerba y la ginebra) que la llevaban a pensar en un extraño romance donde el amor nacía del afecto, no del sexo; quería compartir solo eso, solo esos 3 minutos de Bird con Vinnie tres minutos de espacio y tiempo en los que estar solos, acaso cogidos de la mano sin hablar, pero saberlo… Ser completamente con el otro y para el otro, no como hombre y mujer o dos hombres, no como amigos o amante, si no como dos seres que se aman… Esos 3 minutos juntos en un mundo de belleza, un mundo donde ni siquiera existieran recuerdos de chulos o cabritos, de bujarrones o de Arthur, solo el ahora del amor…y los extraños ritmos de Bird desgarraban para caer luego exacta y articuladamente en el lugar preciso; y Bird seguía tocando amor.

Hubert Selby Jr // Libro: "Ultima salida a brooklyn"

lunes, 20 de febrero de 2012

Arqueología de las pasiones...(FRAGMENTOS XXXIII...)





Envenenada en absoluto por el amor de los adolescentes indostanos. Meche no podía formular de un modo coherente y lógico, ni con palabras ni con pensamientos lo que le pasaba, el genero de este acontecer enrarecido y el lenguaje nuevo, secreto y de peculiaridades únicas, privativas, de que se servían las cosas para expresarse, aun que mas bien no eran las cosas en general ni en su conjunto, si no cada una de ellas por separado cada cosa aparte, especifico, con sus palabras su emoción y la red subterránea de comunicaciones y significados que al margen del tiempo y del espacio, las ligaba a unas con otras, por más distante que estuviesen entre si y las convertía en símbolos y claves imposibles de ser comprendidas por nadie que no perteneciera, y en la forma más concreta, a la conjura biográfica en que las cosas mismas se autoconstituían en su propio y hermético disfraz. Arqueología de las pasiones, los sentimientos y el pecado, donde las armas, las herramientas, los órganos abstractos del deseo, la tendencia de cada hecho imperfecto a buscar a su consanguinidad y su realización, por mas incestuoso que parezca, en su propio gemelo; se aproximan a su objeto a través de una larga, insistente e incansable aventura de superposiciones, que son cada vez la imagen más semejante a eso de que las formas es un anhelo, pero que nunca logra consumar, y quedan como subyacencias siempre incompleta, de inquietos y apremiantes signos que aguardan, febriles, en instante en que puedan encontrarse con esa otra parte de su intención al contacto de cuya sola presencia se descifren. Así un rostro, una mirada, una actitud, que constituyen el rasgo propio del objeto, se depuran, se complementan en otra persona, en otro amor, en otras situaciones, como los horizontes arqueológicos donde los datos de cada orden, un friso, una gárgola, un ábside, una cenefa, no son sino aparte móvil de cierta desesperanzada eternidad, con la que se condensa el tiempo, y donde las manos, los pies, las rodillas, la forma en que se mira, o un beso, una piedra, un paisaje, al repetirse se perciben por otros sentidos que ya no son los mismos de entonces, aunque el pasado apenas pertenezca al minuto anterior.    
Jose Revueltas // Libro: El apando

lunes, 30 de enero de 2012

La virtud de la locura...(FRAGMENTOS XXXII...)


‎"Ya veo la virtud de la locura, pues este país no conoce ninguna ley o atadura.(...) Compadezco alas pobres sombras encerradas en esa prisión euclidiana que es la cordura (...) Todo es possible aqui, y yo soy lo que la locura me ha hecho. Integro… y completo, libre al fin (...) Arkaham tiene razon a veces es la locura lo que nos hace ser lo que somos"

Grant Morrison // Comic: Batman Arkahm Asylum

martes, 18 de octubre de 2011

Eso es porque eres escritor...(FRAGMENTOS XXX...)



-¿Crees que tenga alguna posibilidad?-pregunta.
-Creo que resultaras divertida-digo
-¿Cómo puedes decirme eso?....mucha gente no sabe como manejarme
-¿Por qué no dejas que lo compruebe por mi mismo?-
-¿Cómo se que no estas loco?-pregunto ¿Cómo se que no eres el tipo mas loco que he conocido en mi vida?
-Tendrás que ponerme a prueba
-Tienes mis datos -dice ella- pensare en ello-
-Rain. Ese no es tu verdadero nombre
-¿Importa?
-Bueno eso me lleva a preguntarme que más hay de falso en ti
-Eso es porque eres escritor. Porque te ganas la vida inventando cosas.
-¿Y?-
Se encoge de hombros
-He descubierto que a los escritores les suele preocupar esas clase de cosas
-¿Qué clase de cosas?-
Sube al coche
-Esa clase de cosas-

 Bret Easton Ellis // Libro: Suites Imperiales

sábado, 1 de octubre de 2011

Creo que lo que ahora más se parece a ti es el buzón de correos... (FRAGMENTOS XXIX...)



Contigo he sido feliz. Seguramente, tu seguirás viviendo de la misma forma. Es una vida interesante. Me daba la sensación de que si te hubiera examinado atentamente, si hubiera observado tus imperfecciones, tu alegría, tu torpeza, tu bondad, tu tristeza, tus actitudes…, y a los demás. Sentía que, por primera vez, el mundo penetraba dentro de mí tal como era. Me sorprendió.
Y también tu figura, tus respuestas a las preguntas que te hacía y, sobre todo, las esperanzas que me dabas en la posibilidad de hallar, quizás, una salida simplemente percibiendo el reflejo de tu color en las cosas que se ven normalmente. El sol y las calles y los coches, las flores al borde del camino las ventanas de los edificios. El hecho de que las personas que andaban por la calle tuvieran dos ojos, una nariz y una boca.
Sin embargo, creo que lo que ahora más se parece a ti es el buzón de correos. Hay buzones por todas partes, pero, cuando buscas uno, siempre te cuesta encontrarlo. De improviso ves uno en una esquina solitaria. Tanto en días despejados como bajo la lluvia, en plena noche, por todo el mundo, como la luna del cielo nocturno que se refleja en todas las aguas, siempre hay un buzón.
Incluso ahora, donde yo vivo.
Aquella noche de lluvia me fue tan difícil marcharme como un potrillo a quien acabaran de vender. Sentía nostalgia por el verano pasado con Othoiko y contigo y, para evitar que se me partiese el corazón al marcharme y no caer en la tentación de volver, mientras conducía el coche intente concentrarme pensando solo en los buzones. Estuve pensando con tanto fervor en los buzones que casi logre que se materializara uno.
Donde ahora estoy, el buzón (jamás el teléfono: seguramente no podría transmitir bien mis sentimientos y, encima, al colgar, me sentiría deprimida) es el único camino que me conduce hasta Otohiko y hasta ti. El buzón es lo que simboliza este lazo. Y decir buzón es decir carta. Esta carta.
Voy a mandarla.
(…)
Y yo cada vez que vea un buzón, pensare en ti, toda mi vida.
Banana Yoshimoto // Libro: N-P

jueves, 22 de septiembre de 2011

La vida humana no es más que un sueño...(FRAGMENTOS XXVIII...)



La vida humana no es más que un sueño; esto es lo que muchos han pensado, y esta idea no deja de perseguirme. Cuando me paro a considerar los limites estrechos en que están circunscritas las facultades activas e intelectuales del hombre; cuando veo agotarse todos sus esfuerzos en satisfacer algunas necesidades que no tienen más objeto que el de prolongar nuestra desgraciada existencia; que toda nuestra confianza o tranquilidad sobre ciertos puntos de la ciencia no es más que una resignación fundada sobre quimeras y ensueños, y producida por ilusión que cubre las paredes de nuestra prisión con pinturas variadas y perspectivas luminosas; todo eso me vuelve mudo, amigo mio, me reconcentro en mi misión y allí encuentro todo un mundo; pero un mundo fantástico creado por presentimientos, por deseos sombríos, y en el que no se halla ninguna acción viva. Todo nada, todo flota delante de mi cubierto con una espesa nube, y yo me entro en ese caos de sueños, sonriendo.

J. W. Goethe // Libro:Werther

miércoles, 31 de agosto de 2011

Tú eres... la mayor de nuestras mentiras...(FRAGMENTOS XXVII...)




Tú eres Eva; tú eres Berenice; tú eres Perséfone y Lautania; tú eres domestica en las costumbres barbaras del día; tú encapsulas la vagabunda subversión; tú eres la mayor de nuestras mentiras; tú sobrevives para sobrevivirnos; tú destilas el rencor y el deseo; tú eres ajena, imposible, tuya, fingiendo no saberlo; ninguna comparación se te resiste; tú eres la bruja del verana y del invierno, la vegetación de hoy, el seno circular, el texto que siempre se abre en el mismo sitio, la primera trampa de la memoria, el primer vicio; tú eres la virgen, la preñada, la parturienta, la que anula el peligro de prolongar a otro, la que devasta como si no lo hiciera, la que se abre y rehúsa gratuitamente razonada, la que se pierde en los espejos gloriosa invicta; tú eres la cerradura, la llave, el triangulo de luz y de sombra; las mejillas rojas de la dama del calendario, el cuello estilizado de la actriz idiota, la desnucada amarilla de los diarios; la que viaja en sueños y en taxis, en films apasionados y en constelaciones, en dibujos irrisorios y en malos poemas y en amores podridos; la que viaja de un lado de un hombre, a otro lado del diablo, a otro lado del sueño, a otro lado del viaje; la que se decide sin voluntad, la que con voluntad no se decide; la que teje y desteje, la que pulsa y abandona, la que vive, y sospecha.

Homero Aridjis // Libro: Mirándola Dormir

lunes, 15 de agosto de 2011

Pues bien, yo elijo no elegir la vida...(FRAGMENTOS...XXVI)



La sociedad inventa una lógica falsa y retorcida para absorber y canalizar el comportamiento de la gente cuyo comportamiento esta fuera de los cánones mayoritarios. Supongamos que conocemos todos los pros y contras, sabes que vas a tener una vida corta, estas en posesión de tus facultades, etcétera, etcétera, pero sigues queriendo utilizar el caballo. No te dejaran hacerlo. No te dejaran hacerlo, por que lo verían como una señal de su propio fracaso. El hecho de que simplemente elegías rechazar lo que tienen para ofrecerte. Elígenos a nosotros. Elige la vida. Elige pagar hipotecas; elige lavadoras; elige coches; elige; sentarte en un sofá a ver concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, atiborrándote la boca de puta comida basura. Elige podrirte en vida, meandote y cagandote en una residencia, convertido en una puta vergüenza total para los niñatos egoístas y hechos polvo que has traído al mundo. Elige la vida. Pues bien, yo elijo no elegir la vida. Si los muy cabrones no pueden soportarlo, ese es su puto problema. Como dijo Harry Lauder, solo pretendo continuar así hasta el final del camino…

Irvine Welsh // Libro: Trainspotting

viernes, 15 de julio de 2011

Los novelistas proponen fantasmas quejosos...(FRAGMENTOS XXV)


Se me ocurrió (precariamente) que pudiera tratarse de seres de otra naturaleza, de otro planeta, con ojos, pero no para ver, con orejas, pero no para oir. Recorde que hablaban un frances correcto. Extendí la monstruosidad anterior,que ese idioma fuera un atributo paralelo entre nuestros mundos, dedicado a distintos fines.
He llegado a una 4ta hipótesis por la aberracion de contar sueños. A noche soñe esto: yo estaba en un manicomio. Después de una larga consulta (el proceso?) con un medico, mi familia me habia llevado ahí. Morel era el director. Por momentos, yo sabia que estaba en la isla, por momentos creía estar en el manicomio, por momentos era el director del manicomio.
no creo indispensablemente tomar un sueño por realidad ni la realidad por locura.
Quinta hipótesis: por que los intrusos serian un grupo de muertos amigos, yo, un viajero, como Dante o Swedaborg, o si no otro muerto, de otra casta, en un momento diferente de su metamorfosis; esta isla, el purgatorio o cielo de aquellos muertos (queda enunciada la posibilidad de varios cielos, si hubiera uno y todos fueran allí y nos aguardasen un encantador matrimonio y todos sus miércoles literarios, muchos ya habríamos dejado de morir) Ahora entiendo por que los novelistas proponen fantasmas quejosos. Los muertos siguen entre los vivos. Les cuesta cambiar de costumbres, renunciar al tabaco, el prestigio de violadores de mujeres. Estuve horrorizado (pensé con treatalidad interior) de ser invisible, horrorizado de que Faustine, cercana, estuviese en otro planeta (el nombre Faustine me puso melancólico); pero yo estoy muerto, yo estoy fuera de alcance (veré a Faustine, la vere irse y mis senas, mis suplicas, mis atentados, no la alcanzarían ); aquellas soluciones horribles son esperanzas frustradas.

Adolfo Bioy Casares/ "La invención de Morel"

martes, 31 de mayo de 2011

Y toda una galaxia de pastillas multicolores...(FRAGMENTOS...XXIV)



Los de la revista deportiva me habían dado también trescientos doláres en metálico, casi todos los cuales estaban ya gastados en drogas extremadamente peligrosas. El maletero del coche parecía un laboratorio móvil de la sección de narcóticos de la policía. Teníamos dos bolsas de hierba, setenta y cinco pastillas de mescalina, cinco hojas de ácido de gota de gran potencia, un salero mediado de cocaína, y toda una galaxia de pastillas multicolores para subir, para bajar, para chillar, para reír... y, además, un cuarto de tequila, un cuarto de ron, una caja de cervezas, una pinta de éter puro y dos docenas de amyls.

Hunter S. Thompson/ "Miedo y Asco en las Vegas"

miércoles, 20 de abril de 2011

Todo es sólo un instante...(FRAGMENTOS...XXIII)



Hoy es un día especial, una hora especial, un instante, aunque sea sólo eso, en que espero ver colmado mi deseo. Debes prepararte con toda conciencia, no sin cierta humildad, a pasar por esa prueba, por esta ceremonia capital. No turbes ya las cosas que nos rodean. Todo es sólo un instante. Mantén tu mirada fija en ese signo que has ideado. Yo hago lo posible por ayudarte. Es preciso que estés dispuesta, que aceptes este sacrificio con todas sus consecuencias; no debes dudar un solo momento de mis buenas intenciones. Quiero, en cierta forma, revelarte un misterio inaccesible; quiero dilucidar, para que tú lo sientas con toda su inexplicable verdad, el misterio que te mantiene inmóvil ante mí. Comprenderás, cuando llegue el momento de hacer la señal al meneur, cual ha sido la verdadera significación de este instante. No temas. Considera este ejercicio como una disciplina interior, como una meditación que conduce al éxtasis, te darás cuenta, estoy seguro de ello, de que tu cuerpo desfallecerá huyendo de ti misma y solo su significado, su esencia ultima, se concretara en las palabras que tu digas. No tardara en llegar. Debe haberse detenido en el Carrefour a tomar una copa de calvados para vencer el frío. Esto te da el tiempo necesario para disponerte a recibir esta pequeña ofrenda que yo te hago con el fin de perpetuar una fecha. Es bueno siempre conocer la cifra de los días. Es mas fácil recordar las cosas cuando sabemos, al menos, en que día acontecieron. Recuerda pues, una a una, las cosas que no deseas olvidar. Dentro de poco tiempo dará comienzo la función y desfilaran ante tus ojos esas imágenes cuya secuencia ha sido minuciosamente estudiada por Farabeuf a lo largo de los años. Su método sigue siendo un secreto, pero no puede dudarse de su efectividad. Vas a iniciarte en un misterio del que solo tu, entre todos los seres humanos vas a ser participe y yo te lo ofrezco, humildemente, en este día, por que te amo. Comprendo que es un regalo modesto, unos cuantos minutos de esparcimiento singular ¿hubieras preferido que hubiéramos dado un paseo? ¿A la orilla del mar, quizá? Si, si no se tienen en cuenta las consecuencias ulteriores, aparentemente resulta mas divertido pasar unos días a la orilla del mar, en un hotel de lujo o en una pequeña casa con todas las comodidades… pasear descalzos junto a las olas al atardecer, escalar los farallones donde las olas se rompen con un tumbo violento, caminar tomados de la mano sin decir nada. Todo ello es mejor comparado con el torpe espectáculo del maestro, que apenas dura un instante. Pero debes tener en cuenta que si todo se realiza conforme a las previsiones que hemos hecho, si te concentras y admites, un solo instante de tu vida, esa suspensión de la voluntad y de los sentidos que pueden llegar a provocar las imágenes del teatro óptico de Farabeuf, tu vida será colmada. Esa identidad que te ha paralizado con su mirada fija y el significado de ese amor que no comprendes se te revelaran de pronto. Creo que diciéndote estas cosas te estoy atemorizando. No, es preciso que confíes en mi. Yo te amo, tu lo sabes ¿no es así? Debe usted considerar esta experiencia como un tratamiento. ¿Acaso lo no es?? Usted se encuentra enferma de olvido, por decirlo con un lenguaje sencillo. Nosotros deseamos ayudarle. Déjese conducir. La aplicación del tratamiento no dura si no un instante después del cual la vida sigue el mismo curso de siempre. Se muestra usted desconfiada. ¿Teme usted acaso las imágenes que puede reflejar un espejo? Recuerde que la fe salva. No le pedimos sino que tenga fe. Además usted que en el fondo de estas cosas que le mostraremos existe una sabiduría secular; que todas ellas contienen una esencia que redime del mal. Su caso nos apasiona. Por ello hemos tomado un interés especial en usted y tenemos la mejor intención de ayudarle a salir de esa confusión de la que es presa. Afortunadamente contamos con los medios para lograr una cura radical. Manténgase inmóvil. Abandónese a nosotros. No desconfíe usted. Estamos aquí para su bien y solo se trata de un instante; en un abrir y cerrar de ojos la vida habrá cobrado un nuevo significado para usted. Por que te amo has de permitir que te haga este regalo. Se trata de un pequeño divertimento debido ala ingeniosidad de Farabeuf. Prepárate con humildad; no debe tardar en llegar. Si se retrasa es por que a veces le falta el aliento y se detiene a descansar. Mira como se multiplican nuestros rostros confrontados con el precario sistema de espejos infinitos que he ideado. Conforme cae la noche las imágenes cobran mayor precisión. Es por ellos necesario que se haga de noche, cada vez más de noche para poder entender esto.

Salvador Elizondo/ Libro:Farabeuf

martes, 12 de abril de 2011

¿Y cómo anda el boom, maestro?...(FRAGMENTOS...XXII)



Ya están en la puerta llevándose gran parte de mis pertenencias, cuando Calac me larga una mirada al bies y me pregunta: -¿Y cómo anda el boom, maestro? -Mejor que nunca -le digo satisfecho de que al fin me hagan una de las grandes preguntas del día-. Nos hemos organizado de la manera más perfecta, partiendo del principio general de llevar a la práctica Las fábulas que a lo largo de estos años urdieron esos intelectuales que tanto se preocupan del porvenir de los demás. Esto no lo publiquen: nos reunimos cada tres meses en hoteles de superlujo, eligiendo cada vez una ciudad diferente en la que podamos organizar nuestras orgías sin llamar la atención. García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa, Asturias, Carpentier, y yo (generosamente aceptamos de cuando en cuando a dos o tres más, cuyos nombres me callo para no herir a otros postulantes) discutimos la situación con nuestro gerente general, que nos fue recomendado por Lucky Luciano himself y que tiene certificados de Onassis y de Spiro Agnew. Nuestras acciones están dando dividendos satisfactorios; Feisal nos consulta para lo del petróleo, hemos comprado tierras y propiedades en todas partes, y de cuando en cuando donamos algún premio o algunos derechos de autor por aquello del qué dirán. Yo he agregado otros cinco pisos y dos ascensores a mi suntuosa residencia de verano en Saigon que, como se sabe, no es más que una manera de disimular que de allí estoy a un paso de mi yate en Marsella, que me lleva hasta el castillo que tengo en el sur de Italia y en el cual guardo secuestrada a una chica de quince años (algunos sostienen que es un chico, y me parece bien mantener el suspenso). Con eso y la salud, ya te darás cuenta

Julio Cortázar/ Papeles Inesperados

domingo, 20 de marzo de 2011

Nada de preguntas, por favor... (FRAGMENTOS...XXI)


Stillman se acomodó lentamente en su asiento y al fin dirigió su atención hacia Quinn. Cuando sus ojos se encontraron, Quinn sintió repentinamente que Stillman se había vuelto invisible. Podía verle sentado en la butaca frente a él, pero al mismo tiempo tenía la sensación de que no estaba allí. Se le ocurrió que quizá Stillman fuese ciego. Pero no, eso no parecía posible. El hombre le estaba mirando, incluso estudiándole, y aunque a su cara no asomaba el reconocimiento, había en ella algo más que una mirada vacía. Quinn no sabía qué hacer. Se quedó allí sentado y mudo, devolviéndole la mirada a Stillman. Pasó mucho tiempo.
–Nada de preguntas, por favor –dijo el joven al fin–. Sí. No. Gracias. –Hizo una pausa–. Soy Peter Stillman. Digo esto libremente. Sí. Ese no es mi verdadero nombre. No. Por supuesto, mi mente no es todo lo que debiera ser. Pero nada se puede hacer respecto a eso. No. Respecto a eso. No, no. Ya no.
”Usted está ahí sentado y piensa: ¿Quién es esa persona que me habla? ¿Qué son esas palabras que salen de su boca? Yo se lo diré. O no se lo diré. Sí y no. Mi mente no es todo lo que debiera ser. Digo esto por mi propia voluntad. Pero lo intentaré. Sí y no. Intentaré decírselo, aunque mi mente hace que sea difícil. Gracias.
”Mi nombre es Peter Stillman. Quizá haya oído hablar de mí, pero es más probable que no. Da igual. Ése no es mi verdadero nombre. Mi verdadero nombre no lo recuerdo. Disculpe. No es que importe. Es decir, ya no.
”Esto es lo que se llama hablar. Creo que ése es el término. Cuando las palabras salen, vuelan por el aire, viven un momento y mueren. Extraño, ¿no? Yo no tengo opinión. No y otra vez no. Sin embargo, hay palabras que necesitará tener. Hay muchas. Muchos millones, creo. Quizá sólo tres o cuatro. Disculpe. Pero lo estoy haciendo bien hoy. Mucho mejor que de costumbre. Si puedo darle las palabras que necesita tener, será una gran victoria. Gracias. Gracias un millón de veces.
(...)
”Ris ns clic desmorocho baju. Chas chas camarrás. Ruido pasmado, traca traca, mastimana. Sí, si, sí. Disculpe. Soy el único que entiende estas palabras.
(...)
”Ahora soy principalmente poeta. Todos los días me siento en mi cuarto y escribo un poema. Invento todas las palabras yo, igual que cuando vivía en la oscuridad. Empiezo a recordar cosas de esa manera, a fingir que estoy otra vez en la oscuridad. Soy el único que sabe lo que significan las palabras. No pueden traducirse. Esos poemas me harán famoso. Son únicos. Si, sí, sí. Unos poemas preciosos. Tan preciosos que el mundo entero llorará.
”Más tarde quizá haga otra cosa. Cuando termine de ser poeta. Antes o después me quedaré sin palabras, ¿comprende? Todo el mundo tiene solamente cierto número de palabras dentro. Y, entonces, ¿dónde estaré? Creo que después me gustaría ser bombero. Y después médico. Da igual. Lo último que seré es funambulista. Cuando sea muy viejo y al fin haya aprendido a andar como las demás personas. Entonces bailaré en la cuerda floja y la gente se quedará asombrada. Incluso los niños pequeños. Eso es lo que me gustaría. Bailar en la cuerda floja hasta que me muera.
(...)
”Hay muchas más palabras que decir. Pero creo que no las diré. No. Hoy no. Mi boca está cansada ahora y creo que ha llegado la hora de que me vaya. Por supuesto, yo no sé nada del tiempo. Pero es igual. Para mí. Muchas gracias. Sé que usted me salvará la vida, señor Auster. Cuento con usted. La vida sólo puede durar cierto tiempo, ¿comprende? Todo lo demás está en la habitación, con la oscuridad, con el lenguaje de Dios, con los gritos. Aquí soy del aire, una cosa hermosa para que la luz brille sobre ella. Quizá recordará usted eso. Soy Peter Stillman. Ése no es mi verdadero nombre. Muchas gracias.

Paul Auster/ Ciudad de cristal