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miércoles, 1 de mayo de 2013

1 poema de Enrique Lihn



Celeste hija de la tierra

No es lo mismo estar solo que estar solo
en una habitación de la que acabas de salir
como el tiempo: pausada, fugaz, continuamente
en busca de mi ausencia, porque entonces
empiezo a comprender que soy un muerto
y es la palabra, espejo del silencio
y la noche, el fruto del día, su adorable secreto revelado por fin.

Tendría que empezar a ser de nuevo
para aceptar el mundo como si no fuese
solamente lo único que conservo de ti,
tendría que olvidarme
como se olvida lo más negro de un sueño,
soplar en mi conciencia hasta apagar mi imagen,
cerrar los ojos frente a los espejos,
deshacerme y hacerme, soñar siempre con otro,
morirme de mí mismo
para no recordarte a cada instante
como el ciego recuerda la luz y el condenado a muerte
la vida, toda ella, en un abrir y cerrar de ojos,
porque estás más adentro de mí que yo mismo
o existo porque existes
o yo no sé quién soy desde que sé quien eres.

No es lo mismo estar solo que estar sin ti, conmigo
con lo que permanece de mí si tú me dejas:
alguien, no, quizás algo: el aspecto de un hombre, su retrato
que el viento de otro mundo dispersa en el espacio
lleno de tu fantasma desgarrador y dulce.

Monstruo mío, amor mío,
dondequiera que estés, con quienquiera que yazgas
abre por un instante los ojos en mi nombre
e, iluminada por tu despertar,
dime, como si yo fuese la noche,
qué debo hacer para volver a odiarte,
para no amar el odio que te tengo.

Es inútil
buscar a tu enemigo en el infierno
suyo y de esta ciudad, allí donde la música agoniza
larga, ruidosamente en el silencio
y beber en su vaso para verte
con su mirada azul, roja de odio,
el vino que refleja su secreta agonía,
la que en su corazón en ruinas danza
a la luz de una luna tan desnuda como ella
con la misma afrentosa lascivia de la luna
que no se muestra al sol, pero acepta su fuego,
esa virgen tatuada
por los siete pecados capitales
no eres tú o eres otra;
alguien, quizá yo mismo, entonces toca
mi frente y me despierto como el fuego en la noche,
en toda mi pureza,
con tu nombre verídico en los labios.

Enique Lihn

viernes, 21 de diciembre de 2012

La prueba de que el hombre no es un ser racional... (FRAGMENTOS XXXIX...)


Le habló del libro que estaba leyendo, sobre el tiempo, y le explicó la diferencia que existe entre el tiempo de los astrónomos y el del hombre. Mientras reflexionaba que nada de todo aquello podía serle útil a Martín sino como mera distracción. Toda consideración abstracta, aunque se refiriese a problemas humanos, no servia para consolar a ningún hombre, para mitigar ninguna de las tristezas y angustias que puede sufrir un ser concreto de carne y hueso, un pobre ser con ojos que miran ansiosamente (¿ hacia que o hacia quien?) una criatura que solo sobrevive por la esperanza. Porque felizmente (pensaba) el hombre no esta solo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; no solo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos  y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón  ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que este mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y nos conduce al escepticismo,  al cinismo y finalmente ala aniquilación  Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. Y este mismo renacer de algo tan descabellado, tan sutil y entrañablemente descabellado, tan desprovisto de todo fundamento es la prueba de que el hombre no es un ser racional. 

Ernesto Sabato // Libro: Sobre heroes y tumbas

domingo, 18 de noviembre de 2012

1 poema de Felix Grande



Lo fugitivo


Mi recién conocida Loba
no nos pidamos groseras garantías.

Que dure un día un año un mes
es lateral en el amor
que se acabe es su precio
que duela luego es su victoria

Seamos servidores del amor
y jamás sus contables
cierto que viene para irse

como nosotros
como nosotros...


Felix Grande

domingo, 22 de abril de 2012

1 poema de Margarita Michelena


LA DESTERRADA

I
Yo no canto
para dejar testimonio de mi estancia,
ni para que me escuchen los que conmigo mueren,
ni para sobrevivirme en las palabras.
Canto para salir de mi rostro en tinieblas
a recordar los muros de mi casa,
porque entrando en mis ojos quedé ciega
y a tientas reconozco, cuanto canto,
el infinito umbral de mi morada

II
Cuando me dividiste de ti, cuando me diste
el país de mi cuerpo y me alejaste
del jardín de tus manos,
yo tuve, en prenda tuya, las palabras temblorosas
espejos donde a veces sorprendo tus señales.
Sólo tengo tus palabras, sólo tengo
mi voz infiel para buscarte.
Reino oscuro de enigmas me entregaste
y un ángel que me hiere cuando te olvido y callo
y es lengua doliente y una copa sellada.
Esto es la poesía. No un don de fácil música
ni una gracia riente.
Apenas una forma de recordar, apenas
-entre el hombre y tu orilla-
una señal, un puente.

Por él voy con mis pasos,
con mi tiempo y mi muerte,
llevando en estas manos prometidas al polvo
que de ti me separa, que en otra me convierte
y que es mi frontera inexpugnable.
Un hilo misterioso, una escala secreta,
una llave que a veces abre puertas de sombra,
una lejana punta del velo centelleante.

Esto tengo y nada más. Una manera
de zarpar por instantes de mi carne,
del límite y del nombre que me diste,
del ser y el tiempo en que me confinaste.
Has querido dejarme un torpe vuelo,
la raíz de mis alas anteriores
y este nublado espejo, teatro apenas
de la memoria que me arrebataste.

Y yo que fui contigo solamente
una sonora gota de tu música oceánica,
lloro bajo la cifra de mi nombre,
en esta soledad de ser yo misma,
de ser entre mi sangre un nostálgico huésped
que su idioma ha olvidado, mas no olvida
que es hoja separada de su ramo celeste.

III

Pero voy caminando hacia el retorno.
Pero voy caminado hacia el silencio.
Pero voy caminando hacia tu rostro,
allá donde la música dejó ya de ser tiempo,
allá donde las voces son todas la voz tuya.

Aún es mi camino de palabras
aún no me disuelves de tu música,
aún no me confundes y me salvas.
Mas tú me tomarás desde el cadáver vacío de mis pasos,
derribará tu soplo la muralla
y apagará la vacilante antorcha
con que mi voz, abajo, te buscaba.
Recobrarás la espalda
que un ángel puso en mi costado
y este sonoro sello que en mi frente
me señaló un destino de nostalgia.
Y callaré. Devolveré este reino
a frágiles palabras.
¿A qué cantar entonces, si ya habré recordado,
si estará abierta entonces esta rosa enigmática?

Margarita Michelena

sábado, 31 de marzo de 2012

1 poema de Sain-John Perse

 El muro



   El lienzo de muro está enfrente, para conjurar el círculo de tu sueño.

   Pero la imagen lanza su grito.
La cabeza contra una oreja del sillón grasiento, exploras tus dientes 
con tu lengua: el sabor de las grasas y las salsas infecta tus encías,
y sueñas con las nubes puras sobre tu isla, cuando el alba verde 
crece lúcida en el seno de las aguas misteriosas.
   Es el sudor de las savias en exilio, la suarda amarga de las plantas silicuosas, 
la insinuación acre de los manglares carnosos y la ácida delicia 
de una negra sustancia en las vainas.
   Es la miel silvestre de las hormigas en las galerías del árbol muerto.
   Es un sabor de fruto verde que acidula el alba que bebes: 
el aire lechoso enriquecido con la sal de los alisios...
   ¡Alegría!, ¡oh alegría desatada en las alturas del cielo! 
   Las telas puras resplandecen, los invisibles atrios están sembrados de hierbas 

y las verdes delicias del suelo se pintan al siglo de un largo día.


Sain-John Perse

viernes, 9 de marzo de 2012

1 poema de Enrique Lihn




Hay sólo dos países: el de los sanos y el de los enfermos...

Hay sólo dos países: el de los sanos y el de los enfermos
por un tiempo se puede gozar de doble nacionalidad
pero, a la larga, eso no tiene sentido
Duele separarse, poco a poco, de los sanos a quienes
seguiremos unidos, hasta la muerte
separadamente unidos
Con los enfermos cabe una creciente complicidad
que en nada se parece a la amistad o el amor
(esas mitologías que dan sus últimos frutos a unos pasos del hacha)
Empezamos a enviar y recibir mensajes de nuestros verdaderos
                                                                                                    conciudadanos
una palabra de aliento
un folleto sobre el cáncer

Enrique Lihn

jueves, 15 de diciembre de 2011

"Territorio de dragón" de Paulina de la Cueva (LIBRO)

 "Toma una pluma 
la revierte,
para escribir
o volar 
lo mismo da."
Paulina de la Cueva






Libro: Territorio de dragón
Autor: Paulina de la Cueva 







[DE-POESÍA-A-DIARIO...]

Mi puerta hace un sonido cada vez que la abro o la cierro, es mi puerta de mi cueva digo, digo ¡de mi habitación!!!, se lo que dice pero cuando trato de pensar en esa palabra, de pronunciarla se borra de mi mente, es como si nunca la hubiera escuchado, como si no existiese, eh intentado todo, a veces llevo mi celular con el grabador de sonidos  y abro la puerta y, ¡nada! La maldita puerta es muy lista, se sabe los trucos tecnológicos, y se queda callada, no dice nada, la puerta de mi cueva, perdón ¡de mi habitación!!! es inteligente, pero yo la eh escuchado decir esa palabra, no estoy loco, se como se dice y que es, pero al pensarla se borra de mi mente, eh intentado todo, llevar una hoja y una pluma para escribirla al momento que abro la puerta pero “A las manos recurre/ la oscuridad acechada,/ seco eslabón/ de voluntad/ para desear una posible fuga/ Tu nombre recorre/ los bordes de lo escrito”* eh intentado que gente conmigo entre a mi cueva, ¡mi habitación! !!!mi habitación!!! Que personas entren al mismo tiempo que yo y la escuchen y me digan pero, ¡nada! Mi puerta no dice nada, solo lo dice cuando estoy solo con ella, cuando yo abro esa maldita puerta, paso noches y días enteros al “Volcar el raciocinio/ al enemigo/ esperando una respuesta/ un anatema”*. Reflexiono del por qué de esto, ¿del por que esa palabra que no puedo pronunciar?,¿del porque la puerta me habla?, ¿del por en mi cueva, !!!HABITACION!!!?  ¿del por que no otras puertas en la casa?, por que la mía… “¿Por qué inventar reflexiones/ cuando la sangre habita el caos amurallado?”*
[DE-POESÍA-A-DIARIO...]


Escalo por el sueño 

Escalo por el sueño 
tu nombre en prosa.

Ante una hoguera 
el desierto danza,
la respiración se detiene 
y renueva los sentidos.

Es indispensable morar
sobre la curvatura del plumaje;
apurar hasta el fondo las palabras.
escuchando
la oscuridad ventral del universo.

Paulina de la Cueva


* Fragmento de los poemas "Recurrir a la inconsciencia","¿Por qué inventar reflexiones...?"

miércoles, 14 de diciembre de 2011

1 poema de Charles Chaplin



"El teatro de la vida"


La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...
Por eso, canta, ríe, baila, llora
y vive intensamente cada momento de tu vida...
...antes que el telón baje
y la obra termine sin aplausos.
¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan
con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!
Ama por encima de todo,
ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo,
¡no ignores el hambre!
Olvida la bomba,
pero antes haz algo para combatirla,
aunque no te sientas capaz.

¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia,
y sí, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti,
no las repruebes.

¡Eh! Mira...
Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...
¿Para que tanta prisa?
Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y
no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida,
siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta,
siente lo que hay dentro de ti.

Oye...
Escucha lo que las otras personas
tienen que decir, es importante.

Sube...
Haz de los obstáculos escalones
para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos
que no consiguieron subir
en la escalera de la vida.

¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.
Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes


Charles Chaplin

miércoles, 16 de noviembre de 2011

1 poema de Alejandra Pizarnik




EL DESPERTAR
                             a León Ostrov

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas del sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo.

Alejandra Pizarnik

sábado, 5 de noviembre de 2011

1 poema de Charles Bukowski



"Como ser un gran escritor"

Tienes que cojerte a muchas mujeres 
bellas mujeres, 
y escribir unos pocos poemas de amor decentes 
y no te preocupes por la edad 
y los nuevos talentos. 
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza. 
Anda al hipódromo por lo menos una vez 
a la semana 
y gana 
si es posible. 
aprender a ganar es difícil, 
cualquier pendejo puede ser un buen perdedor. 
y no olvides tu Brahms, 
tu Bach y tu 
cerveza. 
no te exijas. 
duerme hasta el mediodía. 
evita las tarjetas de crédito 
o pagar cualquier cosa en término. 
acuérdate de que no hay un pedazo de culo 
en este mundo que valga más de 50 dólares 
(en 1977). 
y si tienes capacidad de amar 
ámate a ti mismo primero 
pero siempre sé consciente de la posibilidad de 
la total derrota 
ya sea por buenas o malas razones. 
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente 
una mala cosa. 
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos 
y como las arañas, sé 
paciente, 
el tiempo es la cruz de todos. 
más 
el exilio 
la derrota 
la traición 
toda esa basura. 
quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre. 
una amante continua. 
agarra una buena máquina de escribir 
y mientras los pasos van y vienen 
más allá de tu ventana 
dale duro a esa cosa, 
dale duro. 
haz de eso una pelea de peso pesado. 
haz como el toro en la primer embestida. 
y recuerda a los perros viejos, 
que pelearon tan bien: 
Hemingway, Celine, Dostoyevski, Hamsun. 
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas 
como te está pasando a ti ahora, 
sin mujeres 
sin comida 
sin esperanza... 
entonces no estás listo 
toma más cerveza. 
hay tiempo. 
y si no hay, 
está bien 
igual.

Charles Bukowski

lunes, 10 de octubre de 2011

1 poema de Chantal Maillard



Heme aquí raíz...

Heme aquí raíz,
savia de impulsos ascendentes,
madre aún,
posible siempre,
anticipada gestación
de un porvenir intruso,
intrusa de un presente
que desestima
el valor de nacer
a sí mismo de nuevo.
Heme aquí clavando
mis ojos
de savia encarcelada
en los troncos vacíos de los árboles
muertos,
heme aquí creyendo,
queriendo creer
en la impostura de las ruinas,
en el candor del desastre,
el valor de lo opaco,
la calidez del humo en los rescoldos.
Heme aquí,
heme aquí,
he aquí que me atrevo
a creer en las ruinas.

¡Me atrevo a creer en las ruinas!



Chantal Maillard

jueves, 22 de septiembre de 2011

La vida humana no es más que un sueño...(FRAGMENTOS XXVIII...)



La vida humana no es más que un sueño; esto es lo que muchos han pensado, y esta idea no deja de perseguirme. Cuando me paro a considerar los limites estrechos en que están circunscritas las facultades activas e intelectuales del hombre; cuando veo agotarse todos sus esfuerzos en satisfacer algunas necesidades que no tienen más objeto que el de prolongar nuestra desgraciada existencia; que toda nuestra confianza o tranquilidad sobre ciertos puntos de la ciencia no es más que una resignación fundada sobre quimeras y ensueños, y producida por ilusión que cubre las paredes de nuestra prisión con pinturas variadas y perspectivas luminosas; todo eso me vuelve mudo, amigo mio, me reconcentro en mi misión y allí encuentro todo un mundo; pero un mundo fantástico creado por presentimientos, por deseos sombríos, y en el que no se halla ninguna acción viva. Todo nada, todo flota delante de mi cubierto con una espesa nube, y yo me entro en ese caos de sueños, sonriendo.

J. W. Goethe // Libro:Werther

lunes, 15 de agosto de 2011

1 poema de Nicanor Parra


Último brindis

Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
como la juventud.

En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

Nicanor Parra

lunes, 1 de agosto de 2011

"Décimas" de Desiderio Macias Silva (LIBRO)

"De esta anábasis urgente
donde la luz en presente
por ser mas luz se destroza."
Desiderio Macias Silva








Libro: Décimas
Autor: Desiderio Macias Silva












[DE-POESÍA-A-DIARIO...]

Mientras leo este poemario, afuera llueve... asi que salgo a escuchar como las gotas golpean violentamente la tierra, aun el sol muestra su cara, el olor a tierra mojada penetra por mi nariz, como llamarada en espiral me arrojo de nuevo ala lectura... Hoy he tomado un camino nuevo, creo que este es el correcto, pero, que fue de los otros caminos que creía correctos?, pero presiento que este es distinto, que este es el que me llevara al destino que me he planteado, como ya lo dije una vez: yo mismo forjare mi camino con mis manos y pies... lo creare a mi gusto nadie me dirá que hacer... las manecillas del reloj agitadas por el tiempo, la luna tímida asoma su rostro, con sus manos crea mi sombra "sus manos son una cuna / con que el cielo esta jugando"* décimas de segundos pasan y la noche en el climax, pintare rostros de gentes que ya han partido, seguiré el camino, una nueva profesión, una nueva meta ( o en realidad la meta que siempre he tenido) es hora de dar a conocer la idea, prostituyamos al verso, estamos cerca del abismo, sangre aullando, bailamos alrededor del abismo, sin temor a caer... por que hablo en plural, cuando solo soy yo el que baila alrededor de este abismo, sin temor a caer...
[DE-POESÍA-A-DIARIO...]


Fuego espiral

IV

Surtidor hasta el abismo
azul en plata incendiado;
zafiro en fulgor grietado
y la grieta el espejismo
del ser que es ser por si mismo
sin superficie ni centro.
Azul -en pavor me adentro
por este azul sin medida,
y luz jamas presentida
viene desnuda a mi encuentro-

Desiderio Macias Silva

* fragmento de un poema de Desiderio Macias Silva

miércoles, 20 de julio de 2011

1 relato de Jose Emilio Pacheco


Jerico

Al caminar por un sendero del otoño H pisa hojas que se rompen sobre el polvo. Brilla la luz del mediodía en los árboles. Las nubes hacen y deshacen formas heráldicas. A mitad del bosque H encuentra un sitio no alcanzado por la sequía. Tendido en ese manto de frescura mira el cielo, prende un cigarro, fuma, escucha el silencio del bosque. Nada interrumpe la serenidad. El orden se ha adueñado del mundo. H vuelve los ojos y mira los senderos en la hierba. Una caravana de hormigas se obstina en llevar hasta la ciudad subterránea el cuerpo de un escarabajo. Otras, cerca de allí, arrastran leves cargas vegetales, entrechocan sus antenas, acumulan partículas de arena en los médanos que protegen la boca del túnel. H admira la unidad del esfuerzo, la disciplina de mando, la energía solidaria. Pueden llevar horas o siglos en la tarea de abastecer el hormiguero. Quizá el viaje comenzó en un tiempo del que ya no hay memoria. Absortas en su afán las hormigas no se ocupan de H ni tratan de causarle el menor daño. Pero él, llevado de un impulso invencible, toma una hormiga con los dedos, la tritura con la uña del pulgar. Luego con la brasa del cigarro hiere a la caravana. Las hormigas sueltan la presa, rompen filas. El pánico y el desorden provocan placer en H. Calcina a las que tratan de ocultarse o buscan la oscuridad del hormiguero. Y cuando ningún insecto vivo queda en la superficie, aparta los tenues muros de arena y excava en busca de las galerías secretas, las salas y depósitos en que un pueblo entero sucumbe bajo el frenesí de la destrucción. Hurga con furia, inútilmente: los pasadizos se han disuelto en la tierra. Sin embargo H mató miles de hormigas y las sobrevivientes no recobrarán la superficie jamás. Antes de retirarse H junta la hierba seca y prende fuego a las ruinas. El aire se impregna de olor fórmico, arrastra cuerpos, fragmentos, cenizas. Ha transcurrido una hora y media. H alcanza las montañas que dominan la ciudad. Antes que la corriente negra lo devore, en un segundo, de pie sobre el acantilado puede ver la confusión, las llamas que todo lo destruyen, los muros incendiados, el fuego que baja del cielo, el hongo de humo y escombros que se levanta hacia el sol fijo en el espacio.

Jose Emilio Pacheco

martes, 21 de junio de 2011

1 poema de Mario Benedetti


Te espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?

Mario Benedetti

miércoles, 1 de junio de 2011

El poema en la cancion "una entrada confusa" de RADAID

(Me encanta este poema que sale al final en esta cancion...)





Una entrada confusa, la salida clave.
El cuarto de color y música.
Un cuarto de temor y lucha.
La mirada cae.
Decaído el suelo escupe soledad.
Tu y yo, el llamado que la sangre calla.
3 esquinas, la cuarta vive para ser esclava.
El señuelo para estallar a la vida.
Amarillo viento que mueve mi pasado, mi pesar y mi eternidad.
Brilla? No conozco ese lugar.
Abatido el silencio desespera para yo esperar.
Comen soles, queman hambre. Cuántas gotas de sal quieres? Porque el río por fin volar sabe.
El gemir de las paredes está preso de nuestros seres.
Conocidos instrumentos decoran manos y los rostros aparecen tras la vida de sonidos aparentemente humanos.
El vestido que la crítica decoró.
Aquí se sudan las ideas como cristales de locura y de pasión.
La habitación donde los pasos se inspiran a olvidar.
Contigo quiero dar los siete pasos de regreso.

RADAID

martes, 31 de mayo de 2011

Y toda una galaxia de pastillas multicolores...(FRAGMENTOS...XXIV)



Los de la revista deportiva me habían dado también trescientos doláres en metálico, casi todos los cuales estaban ya gastados en drogas extremadamente peligrosas. El maletero del coche parecía un laboratorio móvil de la sección de narcóticos de la policía. Teníamos dos bolsas de hierba, setenta y cinco pastillas de mescalina, cinco hojas de ácido de gota de gran potencia, un salero mediado de cocaína, y toda una galaxia de pastillas multicolores para subir, para bajar, para chillar, para reír... y, además, un cuarto de tequila, un cuarto de ron, una caja de cervezas, una pinta de éter puro y dos docenas de amyls.

Hunter S. Thompson/ "Miedo y Asco en las Vegas"

sábado, 28 de mayo de 2011

1 poema de Renato Leduc



Inútil divagación sobre el retorno

Más adoradas cuanto más nos hieren
van rodando las horas,
van rodando las horas porque quieren.

Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted,
su perfume, su acento,
una lágrima suya que mitigó mi sed.

El oro del presente cambié por el de ayer,
la espuma... el humo... el viento...
Angustia de las cosas que son para no ser.

Vivo de una sonrisa que usted no supo cuándo
me donó. Vivo de su presencia
que ya se va borrando.

Ahora tiendo los brazos al invisible azar;
ahora buscan mis ojos con áspera vehemencia
un prófugo contorno que nunca he de alcanzar.

Su perfume, su acento,
una lágrima suya que mitigó mi sed.
¡Oh, si el humo fincara, si retornara el viento,
si usted, una vez más, volviera a ser usted!


Renato Leduc

domingo, 8 de mayo de 2011

1 poema de Antonio Gamoneda



Amor

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón

Antonio Gamoneda